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Chía es un municipio
colombiano del departamento de Cundinamarca existente desde
la época precolombina.
Su nombre proviene de la lengua
chibcha y significa "luna" o "mes" de allí que se la
denomina "Ciudad de la Luna". El municipio está
ubicado al norte de Bogotá sobre la carretera hacia
Zipaquirá. Es sede de La Universidad de La Sabana.
Chia: Ciudad de la luna
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Año de fundación: |
1537 |
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Fundador: |
indígenas de la
familia chibcha |
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Altitud: |
2.562 msnm |
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Temperatura: |
14° C |
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Distancia de Bogotá: |
31 km
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Habitantes: |
97.896 |
Por su cercanía a Bogotá
(27 km), Chía se ha convertido en el más importante
dormitorio capitalino, y hace parte del área metropolitana
de Bogotá. Además cuenta con los principales
establecimientos comerciales y supermercados del país por lo
que esta en ventaja frente a otras urbes.
El municipio de Chía limita
por el norte con el Distrito Capital de Bogotá (Localidades
de Usaquén y Suba
con las cuales esta casi unido en su
totalidad) y con el municipio de Cota (que actualmente es
parte de los suburbios de Chia y Bogotá); al oeste con los
municipios de Tabio y Tenjo; al norte con los municipios
de
Cajicá y al este con el municipio de Sopó.
Puente DEL COMÚN
Don Pedro María Ibáñez, en sus Crónicas de Bogotá,
escritas a comienzos de este siglo, relata la construcción
del famoso Puente del Común a la entrada de la población
cundinamarquesa de Chía, llamado así por estar exento su uso
de "pontazgo", el peaje que se cobraba por el derecho a
cruzarlo.
"La Vía del Norte, -relata Ibáñez- que no servía para
ruedas, arrancaba de la calle larga de las Nieves,
era única
y cruzaba con ondulaciones las pintorescas campiñas que
demoran al pie de las serranías orientales de la Sabana,
desde Bogotá hasta el sitio en que se construyó, en 1796, el
Puente del Común. Con el producto de un impuesto que duró
muchos años, y que era cuantioso en tiempo de Ezpeleta,
pagado por las recuas que venían con géneros y frutos de los
pueblos del norte y las que para allá salían de la capital
se construyó el magnífico Puente del Común, sobre el río
Funza, entre los pueblos inmediatos de Chía y Cajicá."
Por orden del Virrey Ezpeleta y bajo el mandato de Carlos IV,
se ordenó viniera de Cartagena para la construcción del
puente sobre el antes llamado río Funza (ahora Bogotá), el
ingeniero Teniente coronel Domingo Esquiaqui, por ser, según
el Virrey, "el único sujeto inteligente y capaz de hacerlo
según las reglas del arte". El ingeniero español había
llegado a Cartagena como experto constructor de puentes y
fortificaciones, y se tenían como referencias sus hermanos:
el institutor y músico Don Mateo Esquiaqui y don José
Antonio, cuyas composiciones se oían aún entrado el siglo XX
en algunas iglesias de la capital.
Para describir esta obra de la Colonia, Ibáñez decía a Don
José Manuel Marroquín: "Dista de la capital tres miriámetros
cabales; su altura sobre el río es mayor de siete metros;
tiene cinco arcos, formados de media elipse, cortada por su
eje mayor, que son los llamados de carpanel en todos los
estribos, o sea entre arco y arco, está la fábrica. Adornan
el puente doce pilastras terminadas en pirámides
cuadriláteras coronadas por globos... En su extensión están
comprendidos dos puentes de desagüe... El mayor de aquéllos,
adornado con pretiles y pilastras, fue construido sobre el
cauce artificial por donde se hizo correr el río mientras se
estaba construyendo el puente"
Finalizada esta hermosa obra, años más tarde continuaba
llamando la atención. Encontramos por ejemplo, a finales del
siglo XIX, las notas de un extranjero Ernest Rothlisberger,
joven profesor de historia, quien camino a Zipaquirá se
encuentra con el "gran puente de el Común y anota en su
diario: "En una región tan virgen y tan escasa en
construcciones de mampostería produce una enorme impresión
hallarse de pronto con algo de semejante envergadura es
interesante también contemplar... el movido tránsito que se
desarrolla sobre el puente; resulta casi estremecedor ver a
aquellos indios, niños también entre ellos, llevando a
cuestas haces de leña de no menos de dos metros de
diámetro."
Investigación y textos: Jimena Montaña
Cuéllar.
Fuentes: Ibáñez, Pedro María "Crónicas de Bogotá"
Biblioteca Popular de Cultura colombiana, 1951. Bogotá y
Ernest Rothlisberger "El Dorado" biblioteca V Centenario
Colcultura 1993, Bogotá.
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