"Tausa" en lengua chibcha quiere decir tributo según el diccionario de Acosta
Ortegón, pero teniendo en cuenta el sentido descriptivo de las etimologías
aborígenes, la ubicación del pueblo en una cima y la riqueza que explotaban mas
propio será el significado de la palabra Tausavita que traduce tributo de la
cumbre. El pueblo fue agregado a Cucunubá cuya fundación data del 2 de agosto de
1600 donde estuvieron presentes los Tausas, pero posteriormente volvieron a sus
tierras a explotar las salinas.
El 16 de diciembre de 1777 fue extinguido el pueblo de Tausa y sus moradores
llevados a Nemocón. Se dice que en 1748 se había creado parroquia de blancos y
su primer cura fue Fray Manuel de Acero. Por esta época era notoria la presencia
de blancos en razón a la explotación de las salinas por el Virreinato. En visita
del fiscal Moreno y Escandón de 3 de febrero de 1779 se habla el extinguido
pueblo de Tausa y en atención en que está ordenado que los indios sean
conducidos a Nemocón.
El pueblo se estableció en su sede primitiva en 1781, El primitivo pueblo hoy se
llama Tausa Viejo convertido en ruinas y abandonado, su patrona era Santa María
Magdalena cuya imagen grabada en una piedra fue trasladada al lienzo y se veneró
allí y en el pueblo nuevo donde se extravió. En 1891 el poblado constaba de 3
manzanas con otras tantas calles, una plaza y una plazuela; 7 casas de teja y
120 de paja.
Por Acuerdo de Concejo de 8 de mayo de 1890 se estableció el mercado los lunes.
En febrero de 1827 fueron rematadas las salinas y dadas en arrendamiento a José
María Flórez por 10 años. El 21 de abril de 1834 las tomaron los contratistas
Vicente Azuero , Mariano Calvo y Diego Davidson; luego fueron concesionarios de
su explotación y de las de Zipaquirá y Nemocón, Miguel Uribe, Eusebio Bernal y
Carlos Michelsen por contratos de 29 de enero de 1853 y 30 de abril de 1862.
El 1o. de septiembre de 1886 se declaró libre elaboración de sal y por
consiguiente la venta de la materia prima, lo que motivó un intenso comercio que
dio vida a los pueblos salineros hasta 1931, cuando las tomó el Banco de la
República que poco después las cerró. Hacia 1912 se propuso a trasladar el
pueblo a un sitio plano a la orilla del camino Ubaté-Zipaquirá, proyecto del que
fueron promotores el concejal Luis Carrillo y el alcalde Inocencio Rodríguez.
Abierta la nueva carretera a Ubaté cobró más fuerza la iniciativa, pues iba
precisamente en la misma ruta del camino.
Desde 1930 ya se había empezado a construir casa en el nuevo sitio, la primera
fue la que hoy es "Escuela Santander" la segunda La de Aquilina García, y la
tercera, que vino a ser la casa Municipal. En 1942 se hizo el traslado
definitivo.
Por los lados de Tierra negra, al otro lado del Boquerón de Tausa, y mas hacia
Nemocón, existió el pueblo aborigen de Rasgatá o Tasgatá que en 1600 fue
extinguido y agregado a Nemocón por orden del Oidor Luis Enriquez. El 20 de
febrero de 1908 los vecinos pidieron al Gobierno Nacional la donación de uno de
los locales de las colinas con destino a una escuela urbana.